Desde septiembre de 2024, las alumnas y alumnos del nivel de 2-3 años de la escuela infantil Doña Francisquita, en el barrio de Las Cárcavas, tienen aparcadas sus motos de juguete porque, según indican las familias, “se cerró el patio debido al mal estado del mismo”, ya que, como consecuencia de la filtración de agua, “el terreno ha ido hundiéndose, provocando gran peligro para los infantes por lo que el centro bloqueó su uso”.
A las familias se les informó de que sería arreglado, pero las obras se fueron retrasando. “La última noticia fue que, en agosto del 2025, cuando la escuela estuviera cerrada por vacaciones, sería arreglado, ya que había aprobado un presupuesto de miles de euros para poder solucionar el problema”.
La Junta Municipal de Hortaleza, presidida por David Pérez (PP), anunció el pasado verano la inversión de un millón de euros para realizar mejoras en siete centros educativos del distrito, entre ellos, 334.889 euros para “la adaptación de instalaciones en la cocina, reformas en el acceso, actuaciones en el sistema de climatización y trabajos varios para adaptar las instalaciones a las necesidades del centro” en Doña Francisquita. No obstante, para sorpresa de las familias de las niñas y niños, “al llegar en septiembre, el patio seguía bloqueado y cerrado”. Según indican desde la Junta, “el Área de Obras y Equipamientos está redactando el proyecto de obra para subsanar unas deficiencias que existen desde el inicio de actividad de este centro educativo”.
La Junta Municipal de Hortaleza anunció el pasado verano la inversión de un millón de euros para realizar mejoras en siete centros educativos del distrito
En la nota de prensa del pasado verano, la Junta Municipal de Hortaleza anunciaba también la inversión de 131.000 euros en la escuela infantil Las Pléyades del barrio de Valdebebas, cuyas actuaciones incluían, entre otras, “la mejora del sistema de climatización”. Sin embargo, este centro público y de titularidad municipal ha permanecido todo el invierno, hasta la fecha, con el sistema de calefacción averiado. En concreto, desde el pasado 17 de diciembre, como denunciaron las familias del centro.
Al cierre de esta edición, el problema todavía no se había resuelto, apuntaba la Junta de distrito, porque los compresores que se han de sustituir requerían “condiciones climáticas adecuadas” para su instalación al ser “unidades exteriores que no permiten su sustitución con lluvia”. Durante semanas, las estancias de la escuela infantil Las Pléyades, que cobijan a un centenar de niños y niñas de 0 a 3 años, se han calentado con “unidades portátiles de climatización”, en palabras de la Junta. Dicho de otra manera, con radiadores y similares. Alguna familia incluso ha cambiado a su retoño de esta escuela municipal a otra privada por esta situación.



